04 febrero 2007

Bossados

Las lunas parecen canicas quemadas
Las luces se encienden e inundan las sombras
Y todo es oscuro y no sientes nada

Todos los dias, todos los dias
Ya no dejo todo, si enciendo mi escoba
La única cosa en que confía mi boca
La casa se mueve, el agua se acaba
Las cosas fresquitas son como toallas

Apagas el coche al lado de un puente
Y tiras las llaves y coges un taxi
Y piensas que todo podría estallarte
Como una cocina, como una cocina

Algunas palabras podrían matarte
Algunos momentos no te los querría
No jueges con eso, puedes lastimarte
No juegues con eso que puedes lastimarme ...

Resonando: Bossados_Piratas

03 febrero 2007

Me gusta

Me gusta comprarme golosinas de vez en cuando, como cuando era pequeño y me acercaba al kiosco del barrio, despacio, como degustando el camino, a comprar unos regalices, o esponjas, o fresones...

Me gusta oler levemente aquello que voy a comer, me resulta incontrolable e inconsciente.

Me gusta pensar, justo unos instantes antes de levantarme cualquier sábado, en un montón de cosas que quizá debiera hacer, aunque no son importantes ni urgentes, y darme la vuelta un rato más en la cama, y dejarlas estar.

Me gusta escuchar por primera vez una canción que me gusta, tanto que la hago que suene varias veces seguidas, aunque pienso que debería dejarla 'descansar', pero vuelvo a darle al play, para volver a escucharla y saborearla.

Me gusta pasear solo, en una mañana nublada, por el centro de la ciudad, sin tener un horario para lo siguiente, simplemente caminar, notar el frío en la cara y ver el rostro de la gente con la que te cruzas por las aceras.

Me gusta pensar en cosas absurdas, y darle vueltas, aunque desde el inicio sé que es absurdo, y buscarle diferentes puntos de vista, aunque no valga de nada.

Me gusta ver fotografías bonitas, aunque parezca infantil, pero cuando encuentro alguna que me gusta, me quedo mirándola, fijamente, hasta ver cada pixel o cada centímetro.

Me gusta ver una película que tengo muchas ganas de ver, completamente a oscuras en la televisión, que sólo se refleje la luz de la pantalla, y quedarme arropado en el sofá, calentito, viéndola mientras como chocolate.

Me gusta la sensación de cerrar los ojos, en una mañana soleada de primavera, y notar en el rostro la calidez de los rayos del sol, y tengo la absurda sensación de que me lleno de energía, pero sólo si cierro los ojos y me dejo estar.

Me gusta ponerme delante del ordenador o de un cuaderno y comenzar a escribir, partiendo de la primera idea que me surge, y desarrollándola sin parar, mientras traduzco en letras lo que me va saliendo al intentar imaginar cómo seguir la historia, cómo continuarla, rápidamente, sin pararme a pensarlo, simplemente dejando salir lo que permite seguirla razonablemente.

Me gusta hacer viajes por carretera. Conducir tranquilamente, mientras suena la música suavemente, e ir viendo diferentes paisajes, parar de vez en cuando y comprar una chocolatina, agua, unos snacks, y volver a conducir un rato más, sin ninguna prisa, y ver muy pocos coches por la carretera conduciendo hacia cualquier sitio que ni siquiera sé.

Resonando: Kissing families_Silversun Pickups

28 enero 2007

Sus dos infinitos


Sus dos infinitos enfrentados, el haz y el envés.

Y genera distorsión, pero si yo estaba allí sería que estaba bien.

En la ciudad

Hace unos días revisitaba una de mis películas favoritas, la que titula el post. Repasa, con cierta crudeza y dulzura a la vez, cómo podemos vivir dos vidas paralelas a la vez, lo que somos por fuera y lo que nos empeñamos en tener dentro. cómo podemos estar riendo al mismo tiempo que agotarnos de no parar de pensar en alguien a quien echamos de menos.

Deslía con claridad y tacto cómo podemos llegar a ser inexcrutables, cada uno de nosotros, sólo sabernos nosotros y que no tengan ni la más remota idea personas a las que queremos y que están a escasos centímetros de nosotros en cualquier momento.

Es tremendamente complicado ser capaces de reducir al mínimo esa distancia insalvable entre lo que somos por fuera y lo que nos empeñamos en tener dentro. Algunos, afortunados, son capaces de acercarlo mucho, pero nunca del todo, por mucho que nos empeñemos en observar, o por mucho que otros se empeñen en observarnos.

Resonando: Lazy eye_ Silversun pickups

27 enero 2007

Casi

Ya casi no pienso en ti, aunque a veces pase horas y horas con tus ojos en mi mente, con el tacto de tus manos en mi cuerpo, con tu voz en mis oídos.

Ya casi no pienso en ti, aunque esta semana probablemente sólo haya pensado cinco o seis veces al día.

Ya casi no me acuerdo de ti, aunque puedo recitar de memoria tu teléfono, tu dirección, tu nombre completo, tus olores favoritos o tu marca de ropa preferida.

Ya casi no sé quién eres, aunque todo me recuerde a ti.

Ya casi no te echo de menos, aunque siga escribiéndote, mentalmente cada día, y a veces, también aquí.

Resonando: Para que tú no llores_Antonio Carmona y Alejandro Sanz